GRANADA CF 1-2 RCD ESPANYOL. PEREGRINAR A SEGUNDA DIVISIÓN.

LOS ROJIBLANCOS NO PUEDEN CON EL ESPANYOL DE BARCELONA EN UNA MONTAÑA RUSA DE PARTIDO DONDE LOS ERRORES DE SIEMPRE Y LA INEFICACIA DE OTRAS TANTAS VECES HAN SIDO SUFICIENTES PARA VER EL CARTEL DE ‘BIENVENIDOS A SEGUNDA’. MAINZ NIVELÓ EN LA SEGUNDA PARTE EL TANTO DE SERGIO GARCÍA ANTES DEL DESCANSO PERO MONTAÑÉS CON ALGO DE FORTUNA EN UN REBOTE APUNTILLA A LOS DE ABEL RESINO.

No pudo ser, el conjunto de Abel Resino no pudo sumar los tres puntos que tanto necesitaba ante el RCD Espanyol y aunque viene de lejos, ya parece tener las maletas totalmente preparadas para instalarse en la división de plata del fútbol español. Con un juego totalmente inoperante, y una excesiva fragilidad defensivas, los rojiblancos que hicieron unos buenos  quince minutos iniciales de partido pero se fueron al descanso por debajo en el marcador, tras un fallo del argentino Insúa que permitió a Álvaro Vázquez encontrar al que fuese internacional y campeón de Europa, Sergio García, que con una clase exquisita y tras dejar en el suelo a Cala, envió el cuero lejos del alcance de Roberto con un disparo de rosca perfecto a la escuadra de la portería rojiblanca.

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Ficha técnica
1 – Granada: Roberto; Nyom, Cala, Mainz, Insúa; Rubén Pérez, Iturra (Piti, m.54), Javi Márquez; Candeias (Jhon Córdoba, m.71), Robert Ibáñez (Lass, m.63) y Success.
2 – Espanyol: Kiko Casilla; Arbilla, Álvaro, Colotto, Fuentes; Javi López, Víctor Sánchez, Lucas Vázquez, Víctor Álvarez (Montañés, m.69); Sergio García y Stuani (Caicedo, m.75).
Árbitro: Velasco Carballo (Colegio madrileño). Mostró cartulina amarilla a los locales Candeias y Martins (banquillo), y a los visitantes Fuentes, Sergio García y Casilla.
Goles: 0-1, m.45: Sergio García. 1-1, m.73: Mainz. 1-2, m.84: Montañés.
Incidencias: Partido correspondiente a la trigésimo cuarta jornada de la Liga BBVA disputado en el Estadio Nuevo Los Cármenes ante 16.000 espectadores aproximadamente. Antes del inicio del partido se guardó un minuto de silencio por la víctimas del terremoto ocurrido recientemente en Nepal.
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El choque pudo haber sido otro si el nigeriano Isaac Success hubiese rematado en condiciones a los tres minutos, libre de marca y desde la frontal del área pequeña, un centro del francés Allan Nyom, pero el balón se fue desviado, en la mejor ocasión de los rojiblancos en el partido. El único remate entre los tres palos de los andaluces en el primer tiempo fue del argentino Emanuel Insua desde fuera del área, siendo despejado por Kiko Casilla en una buena parada.

El Espanyol, que fue creciendo en el partido a medida que los rojiblancos se ahogaban en su propia impaciencia e incapacidad, apenas inquietó a Roberto Fernández, salvo en la reseñada jugada del gol. El equipo se fue al descanso, con una pitada de campeonato.

La segunda mitad comenzó como la primera, incomprensiblemente sin cambios y con una clara ocasión para los locales, mas el intencionado disparo de Robert Ibáñez se marchó fuera rozando el poste, aunque cuando realmente mejoró algo el equipo local fue cuando el técnico Abel Resino movió el banquillo y puso toda la madera que pudo y más en el campo.

Con más fe y empuje que fútbol, el Granada empezó a someter de verdad al Espanyol y marcó el empate en el minuto 73 con un cabezazo de Mainz tras un perfecto envío del guineano Lass Bangoura.

El tanto espoleó al publico y por tanto a los rojiblancos, que casi dan la vuelta al choque con un disparo muy escorado de Insua que sacó Casilla con los pies, aunque los visitantes no habían dicho aún su última palabra.

Al técnico visitante Sergio González también le funcionaron bien los relevos, ya que el ecuatoriano Felipe Caicedo rozó el 1-2 en un mano a mano que le sacó Roberto, pero en el minuto 84 no perdonó Montañés al aprovechar un balón suelto en el área, tras un rechazó de Cala para marcar y dar los tres puntos a los suyos.

Fue como la puntilla que recibe ese Miura, agonizante en el albero, en el que se había convertido el Granada CF espoleado por una afición sensacional, y que a pesar de ver como su equipo no da para más, es capaz de volver a ilusionarse y entregarse, para que sus jugadores sientan el aliento de ese jugador numero doce. El gesto de unión de las peñas del fondo sur, fue determinante, y esperemos que sirva para demostrar que así es como debe lucir ese sector del campo ya que han sido el autentico motor del equipo en busca de la remontada.

Pero no hubo tiempo ni para rescatar un punto, el mazazo es de tal calibre que las próximas cuatro jornadas será un dura y lento peregrinar a Segunda División, un descenso que siendo sinceros se ha ganado a pulso el club, y no digo el equipo ya que del primero al último todos son responsables de una temporada desastrosa que cierra el sueño de la Primera División tras cuatro temporadas.

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