UN GRANADA ENDEBLE NO PUEDE CON UNA REAL FIRME, 2-3.

UNA JORNADA MÁS LOS DE ROBERT MORENO NO PUEDEN CON SU ADVERSARIO A PESAR DE PONERSE POR DELANTE EN EL MARCADOR. LA FRAGILIDAD ATRÁS ES EVIDENTE Y A PESAR DE LOS ESFUERZOS VE COMO LA REAL CONSIGUE DARLE LA VUELTA AL PARTIDO.

No pinta nada bien lo de Robert Moreno en el Granada. El conjunto nazarí continúa generando más dudas que certezas cuando se han disputado ya 6 jornadas en las que todavía no ha estrenado su casillero de triunfos. Este jueves fue la Real Sociedad de Imanol, un equipo con identidad propia independientemente de qué jugadores haya sobre el verde, la que se aprovechó de que el Granada de Robert Moreno carezca de la misma. El cuadro nazarí quiere y no puede, y aunque el tanteo cuando llegó el pitido final reflejó un 2-3 en el marcador, en cuanto a sensaciones la diferencia fue mucho mayor.

Después de quedarse con la miel en los labios en el Camp Nou (aunque sumando un punto de oro), el Granada se reencontraba con su afición con la intención de reivindicarse de una vez por todas, y tal y como sucedió contra el Barça el tramo inicial del duelo le fue favorable. En el 9′, Rochina botó un córner encontrando la cabeza del incombustible Germán, y el remate de éste acabó en el fondo de las mallas después de que Guevara intentase despejar sin éxito.

A partir de ahí, el Granada intentó tener el balón consciente de que esta Real de Imanol es un equipo que crece (y mucho) mediante el mismo, pero no lo logró. La manija del encuentro fue en todo momento blanquiazul, aunque hubo que esperar hasta la segunda mitad para que un buen Luis Maximiano encajase goles.

El primero de ellos llegó en el 52′, con Elustondo rematando con el pie casi en área pequeña y totalmente libre de marca un servicio desde la esquina de Oyarzabal. Y el segundo lo firmó Mikel Merino (que estuvo brillante) en el 60′ al aprovechar un balón suelto que se encontró en la frontal del área.

Con los dos tantos citados la Real por fin se había puesto por delante en el marcador, pero los caprichos del fútbol quisieron que el Granada se encontrase un penalti para que Luis Milla empatase en el 70′. Sin embargo, resultó solo anecdótico ya que en el 82′ volvió a marcar Elustondo, de nuevo cazando un balón suelto en la frontal del área como había hecho Merino anteriormente.

La cosa quedó en 2-3, pero bien podría haber sido un resultado con más diferencia que un solo tanto. Así lo entendió el público del Nuevo Los Cármenes, que despidió a los suyos con una sonora pitada que, traducida con palabras, viene a expresar que en Granada se echa mucho de menos a Diego Martínez y no se tiene nada claro que esto de Robert Moreno vaya a funcionar. Lo que sí funciona es esta Real de Imanol, que con 13 puntostras 6 jornadas duerme en ‘zona Champions’.