TRIBUNA ALTA: «SOÑAR DESDE LA HUMILDAD» POR PABLO DOMÍNGUEZ.

TRAS LA DERROTA EN SAN MAMÉS, PABLO DOMÍNGUEZ HACE UN LLAMAMIENTO A LA AFICIÓN PARA QUE RECONSIDERE EL OBJETIVO REAL DEL EQUIPO Y SU NIVEL RESPECTO A OTROS CLUBES ECONÓMICAMENTE MÁS FUERTES. PONGAMOS LOS PIES EN LA TIERRA, LA SALVACIÓN ES UN ÉXITO.

«SOÑAR DESDE LA HUMILDAD»

Partiendo de la base de que todo plantel ha de salir a competir con máxima intensidad, lo cual es absolutamente innegociable sea el rival que sea, cuando se realizan críticas ¿se hace en base a lo que el Granada tiene y puede exprimir o en base a lo que otros son capaces de jugar? Toda crítica debe sustentarse ya no en argumentos, sino en base a una realidad palpable.

En Primera División coexisten varias categorías dentro de la propia categoría:la pugna por el título, ir a la Champions, ir la UEFA y después la huida de la quema del descenso. Dentro de cada una de ellas siempre hay predeterminados equipos.Hoy por hoy nuestra realidad, la del Granada Club de Fútbol, es pelear por estar año a año en la élite. Que nadie se engañe, no hay más cera que la que arde. Sin embargo eso no significa que algún año ‘por descuido’ no se pueda pisar Europa, pero eso queda bastante lejos aún.

El problema nace cuando se deja de tener los pies en la tierra, tendiendo a exigir una excelencia que a día de hoy este Granada por limitaciones obvias no está capacitado para dar. Para ‘jugar bonito’ y ser el protagonista habitual de los partidos, además del planteamiento se requieren futbolistas de tales características para llevarlo a cabo, futbolistas que marquen diferencias en la creación y que sean regulares.

Ganar en la élite, exceptuando a los grandes, no es la constante. Pero es que además en la pugna por alcanzar la permanencia los equipos funcionan por rachas o incluso por partidos sueltos. Es una zona en la que hay que aprender a convivir con la compañía del descenso y a llevar la presión con responsabilidad, naturalidad y tranquilidad. La afición no debe desesperar al encajar una derrota, indistintamente del rival, cosa que aquí es la tónica general.

Todos queremos ganar siempre, pero no siempre se gana. Queremos la perfección pero hasta los más grandes caen varias veces al año. Leí tras la derrota del Valencia en Vallecas que los de Pizzi no eran para tanto, quienes sin embargo ocupan una plaza más alta que el propio Granada. La clasificación es el algodón de la liga, no engaña respecto a los méritos realizados por cada plantel hasta la fecha. Esa es la única realidad que vale y tiene consecuencias al final del campeonato.

Dicho sea de paso, este servidor no fue realmente consciente de la dificultad que entraña Primera División y los vaivenes de la propia categoría hasta que el Granada afortunadamente regresó a la élite. Fue entonces cuando de verdad empecé a seguirla y valorarla.Hay que tener presente cuál es lugar que ocupa el equipo de nuestra tierra en la élite.

Podemos soñar con seguir creciendo, debemos hacerlo, pero del mismo modo no se debe perder el sentido de la humildad. No debemos olvidar que un día no muy lejano el Granada jugó en campos de Tercera División. El lema del club “Luchar Para Ganar” no es casualidad, es perfectamente representativo de lo que somos.

Hay que mantener la compostura cuando se va a campos como San Mamés y se encaja un 4-0 ante un Athletic que en condiciones normales irá a Champions o en Mestalla un 2-1 ante un Valencia que irá a UEFA la próxima temporada. Por eso entiendo que en innumerables ocasiones tendemos a menospreciar el trabajo de los nuestros por fijarnos en los demás. No estamos tan mal:estar donde estamos ya es un éxito. Paso a paso iremos a más.

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