TRIBUNA ALTA: «NUESTRA LIGA», POR PABLO DOMÍNGUEZ

Granada Club de Fútbol.
Sección de análisis y opinión del Granada C.F. en Granada Deporte por Pablo Domínguez, (@PabloDgzRg).

La cura de humildad ante el Levante y el severo correctivo del Camp Nou bien deben haber asentado la realidad palpable del Granada en la categoría. El inicio fulgurante no fue más que un feliz espejismo; un dulce que aunque guste saborear, no debe mal acostumbrar al aficionado rojiblanco. Mucho menos alejarlo de su realidad. El plantel de este año está armado para ser un equipo incómodo para la mayoría de rivales, no para deslumbrar con su fútbol aunque llegue a desarrollar algunas fases de juego brillante.

La Rosaleda es una buena oportunidad para redimirse volviendo a sumar aunque, no nos engañemos: el conjunto nazarí cuenta por abultadas derrotas su paso por el feudo malaguista tras el retorno a Primera División. El global es de doce tantos a uno, lo que habla por sí solo de las dificultades que entraña el Málaga como anfitrión. De hecho, es el único equipo que puede presumir de no haber encajado ningún tanto del F.C. Barcelona en lo que llevamos de Liga. Y es que aunque sea un equipo venido a menos tras su aventura europea, sigue siendo un bloque correoso en casa.

Sin embargo y curiosamente es el Granada quien llega por delante en la clasificación, lo que hace presagiar un choque en el que el Málaga quiera buscar más insistentemente la portería rojiblanca. Circunstancia ésta que podría venirle bastante bien al conjunto de Joaquín Caparrós ya que presume un partido de características propicias al técnico utrerano. Mantener el orden táctico y la intensidad pueden otorgar el premio de acabar con la portería a cero, base sobre la cual tratar de lograr la victoria.

Es posible que el conjunto nazarí juegue más cómodo fuera de casa que en Los Cármenes por el hecho de no sentirse obligado a llevar la iniciativa. Es el planteamiento plasmado por Caparrós en Elche, Bilbao y la primera media hora en Barcelona. Asimismo, puede que sea lo mejor para el plantel: no intentar planteamientos fuera de aquello para lo que esté realmente capacitado.

Afortunadamente parece que la ciudad ha asimilado el objetivo real que no es otro que la permanencia. Es conveniente que reine la sensatez en este sentido ya que de lo contrario el estar en la parte baja de la tabla podría degenerar en una crispación general a todas luces innecesaria. Lo mejor es dejar gestionar con tranquilidad a los profesionales que trabajan en el club, que no es poco, porque poco a poco éstos pueden llegar a situar a la entidad a un nivel cercano al Sevilla de estos tiempos. Lo que llega de manera natural, se perpetúa más en el tiempo.

Fabri, Abel Resino, Anquela, Lucas Alcaraz y ahora Joaquín Caparrós. Cada entrenador ha aportado algo mejor al Granada en su paso por Los Cármenes gracias a una buena y sensata gestión. Así se ha demostrado con el paso del tiempo. Pina está midiendo bien los tiempos del proyecto en lo que a su crecimiento respecta, por mucho que las críticas quieran hacer ver lo contrario a la mínima que se producen malos resultados. El técnico que mejor le viene al buque insignia del deporte nazarí es ni más ni menos que el que tiene. Sí, es cierto que no desarrolla un fútbol vistoso y que durante muchos minutos puede incluso llegar a aburrir, pero ha demostrado la eficacia de su método en casi la totalidad de banquillos que ha dirigido y su inicio aquí ha sido fulgurante. Lo mejor del hispalense en el Granada está por llegar.

La buena noticia de la semana es la recuperación de Rochina que parece estar en condiciones de afrontar los noventa minutos en Málaga. Él es uno de los pilares en los que se sustenta el equipo. Tanto él como Fran Rico están llamados a hacerse con las riendas del juego rojiblanco ante un anfitrión en dificultades de cara al gol. Si ya es importante darle sentido al juego, todavía más lo será hacerlo con la posesión pues el de mañana se presume un choque al 50% de posibilidades para cada uno de los oponentes. Si el Granada ha anotado solo cuatro tantos, el conjunto blanquiazul ha anotado tres. Sobre el papel, partido de pocos goles y opciones de sumar.

Por otra parte habrá un importante desplazamiento de aficionados granadinistas al feudo boquerón, entre ochocientos y novecientos. El actual buen ambiente reinante entre ambas aficiones, propiciado en gran parte por el apoyo espontáneo de la hinchada malacitana en la fase de ascenso del Granada a Primera División, presagia una bonita noche de fútbol en La Rosaleda. No en vano y desde entonces, ambas aficiones son prácticamente hermanas.

Nos vamos con el Granada, nos vamos a Málaga.

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