MÁS DE 2000 FIRMAS EN ANDALUCÍA POR LAS ARTES MARCIALES Y LOS DEPORTES DE CONTACTO.

La plataforma “Más que un Deporte” reúne 2150 firmas entre profesores, alumnos y familiares de los clubes y escuelas adscritas para pedir que se retire la restricción de horario y que se les considere una actividad educativa y no solo deportiva.

En torno 150 escuelas de artes marciales y deportes de contacto de toda Andalucía se han unido en la plataforma “Más que un Deporte” para hacer frente a la difícil situación del sector durante la pandemia ocasionada por el COVID-19.

Entre las medidas a tomar, se inició hace dos semanas una campaña de recogida de firmas en las escuelas adscritas y, a pesar de que se ha reducido drásticamente el alumnado y que incluso muchos centros están cerrados, ya son 2150 personas las que apoyan con su firma las reivindicaciones de este colectivo. Los practicantes y sus familias se han volcado con esta iniciativa que reclama, entre otras cosas, que se permita enseñar artes marciales más allá de las 18 h. ya que es ese precisamente el horario de desempeño de estas actividades y ante la imposibilidad de adaptar los horarios para atender a todos los alumnos.

Además las restricciones de aforo, que se han ido endureciendo en cada nueva normativa, reducen los grupos en muchos casos a solo 5 alumnos, lo que supone un grave problema teniendo en cuenta que el curso se inició con grupos más numerosos y hace totalmente imposible la viabilidad económica de este tipo de centros, muchos de los cuales han tenido que echar el cierre.

Desde “Más que un Deporte” se está trabajando para trasladar esta problemática a los responsables de la Junta de Andalucía y se propone como solución la consideración de las escuelas de artes marciales y deportes de contacto como “centros de enseñanza” como ocurre con otras actividades análogas como las academias de baile, que en base a esa consideración están abiertas por la tarde y se rigen por normas menos restrictivas. También se reclama que ciertas excepciones contempladas en la normativa para el “deporte federado” se amplíen a todas las escuelas constituidas legalmente e inscritas en los correspondientes registros de la administración pública.

Hasta el momento, no se han producido en las clases de artes marciales contagios ni brotes gracias a las estrictas medidas de seguridad que se están llevando a cabo. Para empezar, se está trabajando “sin contacto”, algo fundamental en estas disciplinas y que está obligando a reinventarse a los profesionales a nivel metodológico. También se está usando mascarilla y manteniendo la distancia de seguridad, desinfectando las instalaciones entre clases, restringiendo el acceso y uso de los vestuarios y empleando geles hidroalcohólicos y la toma de temperatura en el acceso de los alumnos.

Por este motivo, los profesores y maestros entienden que sus clases son seguras y que no hay razón para limitarlas de forma tan radical, impidiendo así que los alumnos, en su mayoría niños, se beneficien de una actividad saludable, educativa y necesaria.