GRANADA CF 0-1 RAYO VALLECANO. URGE CAMBIAR EL PROTOCOLO.

UN EXPERIMENTAL GRANADA CF CEDE TRES NUEVOS PUNTOS EN LOS CÁRMENES Y SUMA SU CUARTA DERROTA CONSECUTIVA. MANUCHO EN DIEZ MINUTOS RESOLVIÓ EL ENCUENTRO PARA LOS DE PACO JÉMEZ. LA AFICIÓN NO HA VISTO UN GOL DE SU EQUIPO DESDE LA PRIMERA JORNADA.

Un gol de Manucho en el tiempo de descuento ha provocado la cuarta derrota consecutiva del Granada CF de Joaquín Caparrós que navega a la deriva desde hace ya muchas jornadas, y que ha tirado por la borda las buenas sensaciones de la pretemporada y el comienzo de liga.

La lucha de ambos equipos en el centro del campo fue la tónica del partido, insulso para el aficionado.

Se buscan culpables, y cada cual mira donde le parece. Unos lo hacen hacia el banquillo, y no le podemos quitar razón. Caparrós parece haber sufrido un extraño encantamiento de un tiempo a esta parte. El técnico utrerano parece más empeñado en colgarse la medalla por sacar a los jóvenes jugadores que en conseguir ese once que, todo equipo pequeño necesita, para forjar la salvación a base de puntos. El experimento de hoy ha sido ya de traca. Fran Rico desplazado del medicentro a la banda derecha, Sulayman, que promete y mucho, de inicio en un partido vital, Sissoko de volante izquierdo, Piti y Ortuño como hombres de ataque, un experimento que regaló al rival algo más que 45’.

Hay un segundo caso, los que miran a los jugadores, y también llevan razón. Piti solicita jugar más cerca del área, el técnico recoge el órdago del catalán, y este deambula por el campo, muy lejos de su mejor versión. Ortuño no da el ancho como delantero centro de un equipo de Primera División. Sissoko no parece ni de lejos un hombre de banda con capacidad para poner en aprietos a los laterales de la categoría, una copia de Pereira el año pasado. El Arabi, metido con calzador ya varias temporadas, no termina tampoco por ser un hombre gol solvente.

Y un tercer caso de aficionados, los menos, aunque pueden ir en aumento, lo hacen al palco criticando la confección de la plantilla con jugadores de un perfil medio-bajo en Primera División, anunciados como si de galácticos se trataran. Rochina, suplente hoy, esta un peldaño por debajo de las prestaciones que ofrecía Brahimi, aunque fue de los pocos que hoy se salvan,  el lateral izquierdo vacio, con un diestro como parche. Y en el centro del campo, mas musculo que otra cosa.

Y dirán, que todo esto está muy bien, pero que paso ayer en el campo, pues no paso nada. No hubo fútbol, excepto para los entrenadores que diseñaron una lucha en el centro del campo que se inclino de lado vallecano, que solo gano la posesión, ya que tampoco gozó de ocasiones como para hablar de un gran partido.

Los rojiblancos con el ‘revolucionario’ once de Caparrós regalaron los primeros cuarenta y cinco minutos al rival, que ante tal desbarajuste se limitó a tener el cuero alejado de las inmediaciones de Toño, eso sí, con algo más de criterio que los de casa, que aplicaron el patadón como gran recurso ofensivo. La única ocasión visitantes fue  para el portugués Licá (12′), que tras un buen contragolpe  trató de marcar con un ajustado disparo encontrándose con una sensacional intervención del meta Roberto para mandar el esférico a córner. Para el Granada, el colombiano Murillo, en el minuto 39 remató libre de marca al borde del área pequeña una falta botada por Fran Rico, pero su testarazo se marchó ligeramente por encima del larguero.

Piti lucha con Abdoulaye, no tuvo suerte el jugador rojiblanco. Foto: EFE.

Tras el descanso, Sulayman dejó su lugar a Rochina, y el Granada CF quiso más con el valenciano en el campo, pero no pudo, algún saque de esquina, y poco más. Entró El Arabi, pero el marroquí, no parece estar por la labor y luego también Juan Carlos, que no llega a lateral y tampoco a extremo.

Una ocasión al final para Rochina que trato de rematar de tacón un centro por la izquierda de El Arabi y un disparó muy desviado en la prolongación de la misma jugada.

Jemez tenía a Manucho en la recamará y el angoleño, le resolvió la papeleta en un contragolpe anotando de tiro cruzado, el 0-1 en el m.92. El Rayo de esta manera se llevó tres puntos que tampoco mereció.

La grada desfilo cabizbaja, sin festejar un gol de su equipo que hasta el momento ha conseguido en Los Cármenes tan solo dos goles, y fueron en el primer partido de liga ante el Deportivo de La Coruña, triste bagaje de un Granada insulso, sin garra, sin pegada y sin juego, que puede terminar la jornada en la zona profunda de la clasificación.

La labor del colegiado tambien merece mención a parte, no estuvo bien, muy meticuloso con los locales y permisivo con los visitantes hasta el punto que el choque pudo cambiar si el colegiado Jaime Latre hubiera amonestado a Amaya, que ya tenía una tarjeta amarilla, por una fea entrada sobre Rochina en la que se jugó la expulsión, en el ecuador de la segunda mitad.

Ficha técnica:

0; Granada CF: Roberto; Nyom, Babin, Murillo, Foulquier; Fran Rico, Iturra, Sulayman (Rochina, m.46), Sissoko (Juan Carlos, m.79); Piti y Ortuño (El Arabi, m.59).

1; Rayo Vallecano: Toño; Tito, Amaya, Abdoulaye, Insua; Licá (Embarba, m.76), Baena, Trashorras, Kakuta; Bueno (Pereira, m.45) y Baptistao (Manucho, m.85).

Gol: 0-1, (m.93): Manucho.

Árbitro: Jaime Latre (Aragonés). Mostró cartulina amarilla a los locales Sulayman, Nyom, Piti y Fran Rico, y a los visitantes Amaya, Pereira, Abdoulaye, Insua y Baena.

Incidencias: Partido correspondiente a la novena jornada de la Liga BBVA disputado en el Estadio Nuevo Los Cármenes ante unos 16.500 espectadores. Deficiente por no decir inexistente megafonía del estadio rojiblanco.

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