EL GRANADA SE VUELVE A PERDER EN EL CAMINO, 3-1.

LOS ROJIBLANCOS VOLVIERON A PERDER, ALGO QUE YA NO ES NUEVO, PERO LO HICIERON CON LOS MISMOS ERRORES QUE PARECÍAN ENTERRADOS. EL EQUIPO NO MUESTRA CAPACIDAD DE REACCIÓN Y SI DEMUESTRA UNA FALTA DE ACTITUD QUE CUESTIONA SU APTITUD PARA SALVAR LA CATEGORÍA.

El Granada CF volvió a perder esta temporada, esta vez a manos de un Celta de Vigo, que no desaprovechó los regalos del equipo de Alcaraz, especialmente en el primer gol de Iago Aspas mediado el primer tiempo, y que sirvió para que los celestes se inyectaran de moral tras el mazazo europeo ante el Standard de Lieja y para destapar las carencias de los de Lucas Alcaraz, que fueron muchos durante los noventa minutos.

El guión del partido fue el esperado. El Granada, con dos líneas muy juntas, defensa de cinco incluida, cedió el balón a su rival para intentar dañarle al contraataque pero sólo con un disparo cruzado del ucraniano Artem Kravets amenazó a Rubén Blanco en todo el primer tiempo. Un pobre balance que justifica por qué sigue sin ganar en esta Liga. Cierto es que el Celta tampoco generó peligro hasta que Vezo le regaló el primer gol a Iago Aspas, pero eso no debe servir de consuelo para un Granada que ni cuando se vio 2-0 estiró sus líneas. Se lo jugó todo a su planteamiento defensivo y le salió mal porque cada error lo penalizó.

Wass rozó el segundo poco después de marcar Aspas pero Ochoa lo evitó en el mano a mano. Respiró el Granada pero apenas diez minutos, pues al filo del descanso Theo Bongonda, tras asociarse con Aspas, consiguió el gol de la tranquilidad para el Celta.

En el segundo tiempo el partido se niveló, aunque quizás más porque los locales bajaron una marcha que por el empuje nazarí. El Celta se dedicó a jugar con el resultado. E incluso dispuso de ocasiones para aumentar su ventaja: con una vaselina de Iago Aspas al larguero, con un cabezazo de Cabral, que remató solo un corner en el punto de penalti y con un tiro del serbio Radoja.

El Celta se sentía superior pero cerca estuvo de llevarse un susto después de que su rival, al que los cambios le dieron otro aire, armara un rápido contraataque que culmino Kravets, con un disparo que se marchó rozando el poste, desperdiciando una ocasión muy clara para meter a los rojiblancos en el partido.

El choque parecía sentenciado pero un resbalón de Cabral a falta de cuatro minutos para el final dio opciones al Granada, después de Kravets superase a Rubén Blanco. En el descuento Pape Cheikh acabó con el sueño nazarí.

Esta derrota volvió a encender la alarma en los visitantes, sistema defensivo, pero los rivales le siguen haciendo ocasiones y goles, y lo más preocupante, un centro del campo, faltó de destrucción y mucho más de construcción que deja un bagaje ofensivo muy pobre, de un equipo que da la sensación de tener calidad arriba pero al que su actitud en el campo, por momentos con una aparente desidia general, sin garra, ni pelea ni lucha que ya cuestiona de manera clara si la aptitud general es la suficiente para evitar un descenso que aunque esta a la misma distancia, cada vez, va tomando posiciones como un opción casi insalvable.

[su_note radius=»4″]Ficha técnica:

3.-Celta de Vigo: Rubén Blanco; Roncaglia, Cabral, Fontás, Jonny; Marcelo Díaz, Radoja, Wass (Señé, min.81); Iago Aspas (Pape Cheikh, min.86), Bongonda y Rossi (Guidetti, min.69).

1.-Granada: Ochoa; Foulquier, Veza, Lombán, Saunier, Tabanou (Bueno, min.64); Pereira (Atzili, min.56), Sergi Samper, Uche (Ponze, min.71), Carcela; Kravets.

Goles: 1-0 Iago Aspas, min.22; 2-0 Bongonda, min.38; 2-1 Kravets, min.86; 3-1 Pape Cheikh, min.90

Árbitro: Trujillo Suárez (Comité Tinerfeño). Amonestó a Pereira, Sergi Samper y Tabanou por parte del Granada.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la decimotercera jornada de la Liga Santander disputado en el estadio municipal de Balaídos ante unos 17.000 espectadores.[/su_note]

 

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