EL PALACIO SE TIÑE DE AMARILLO PERO LA VICTORIA SE LA LLEVA MOVISTAR INTER.

ESPECTACULAR NOCHE DE FÚTBOL SALA EN EL PALACIO DE LOS DEPORTES LA QUE BRINDARON JAÉN PARAÍSO INTERIOR Y MOVISTAR INTER QUE DIO EL PASE A LA FINAL A LOS MADRILEÑOS.
 
No pudo ser. Por más que mereció nuestro equipo, por más que doblegó a un conjunto muy superior en presupuesto y en fortuna, la efectividad azulona pudo más que el buen fútbol sala de los amarillos. 
 
Desde el primer minuto respondió el equipo al esfuerzo que había hecho su afición. Lo de Granada fue una final en toda regla y como tal se la tomó nuestro equipo, que desde el primer minuto subió su linea de presión y salió dispuesto a llevar el peso del partido. Con más de 6.000 personas en las gradas los amarillos funcionan mejor pero enfrente estaba el mejor conjunto del mundo y no terminaba de aparecer el peligro a nuestro favor.
 
Tampoco para Inter pero la primera en la que Elisandro consiguió recibir de espaldas, allá por el minuto nueve de juego, logró batir a Dídac con un tiro cruzado que llegó a tocar el portero catalán. Pese al gol no cambió el plan jienense en absoluto y Mau y Alan, en una doble ocasión que hizo lucirse a Álex, se encargaron de demostrárselo a los interistas.
 
Gadeia también avisó por parte de los madrileños en una buena contra azulona pero su esférico se le marchó desviado por muy poco. Las ocasiones llegaron a cuentagotas en una primera mitad en la que el dominio fue claramente jaenero mientras que Inter trató en todo momento de, al igual que ya hizo en el primer partido de la eliminatoria, crear el peligro al contragolpe. Ni unos ni otros terminaban por imponerse y solo la genialidad de Elisandro hizo que hubiese diferencia alguna en el luminoso al descanso.
 
La segunda mitad comenzó con un Jaén Paraíso Interior FS más decidido aún si es que eso era posible. Chino estrelló un balón en la cruceta, con la zurda, nada más salir por primera vez a pista en el segundo acto. La zurda de Chino estaba en forma y Álex González tuvo que tirar de reflejos justo después para impedir que una jugada de estrategia acabase con el balón en la escuadra gracias al albaceteño. El portero volvió a ser el mejor de los suyos y lo demostró con una intervención de extraordinario mérito a tiro de Giasson desde la frontal. El propio italo-brasileño se encontró con el larguero poco después. Estaba siendo muy superior Jaén en la segunda mitad.
 
Estaba mereciendo mucho más y el público lo sabía. Fue tremendo el ambiente que la Marea Amarilla provocó en el Palacio de los Deportes de Granada. El lleno en el pabellón dejó a las claras que Jaén merece una instalación como esa.
 
Se llegó al ecuador del segundo tiempo con el fútbol sala negando al Jaén el empate para el que tantos méritos estaba este haciendo. No era de justicia que Jaén no estuviese como mínimo en igualdad en el marcador. Consiguieron al fin lo que tanto estaban buscando los de Dani Rodríguez y Chino logró empatar en un esférizo que cayó rebotado al centro del área. Hervía el Palacio en favor de Jaén cuando Ángel BIngyoba consiguió ganar un balón a la espalda de la zaga azulona y plantarse un mano a mano que no falló.
 
Podía haber sido aun mejor el arreón jienense pero Álex consiguió esta vez sí detener el envío de Mauricio. Se rompió por completo el encuentro y el Inter sacó de nuevo a relucir el enorme potencial que atesora. Con dos contras tiraron los interistas por tierra todo el trabajo hecho por Jaén. Borja en ambas ocasiones fue el que consiguió anotar poniendo un muy injusto en el electrónico. Burrito pudo ponerle remedio en un uno para uno clarísimo que él mismo se fabricó pero acabó tirando al muñeco y se marchó una oportunidad estupenda.
 
Campoy también la tuvo en una jugada de falta que acabó con un tiro algo desviado, al igual que el que hizo Giasson en un disparo desde la derecha a falta de cinco para el final. Los minutos se le escurrían de entre las manos a unos jienenses que estaban siendo claramente superiores pero no encontraban tanto premio a su esfuerzo como estaba recibiendo su rival
 
A tres para el final llegó el turno del portero-jugador y el público de Granada agradeció la valentía con una sonora ovación que tuvo como respuesta la peor fortuna posible. Un balón que estuvo a punto de entrar en la portería interista cayó rebotado a los pies de Ortiz que la clavó desde su propio campo.
 
Aun quedaba tiempo y como Jaén nunca se rinde los amarillos tampoco. Carlitos volvió a reducir distancias cuando quedaba un minuto pero de nuevo la fortuna volvió a sonreir a Inter. Pola desde la esquina y sin portero amarillo sentenció la eliminatoria y a un equipo que, pese a perder recibió el reconocimiento que merece todo un campeón.

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