TARJETA VERDE PARA UN JUGADOR INFANTIL DEL CB ALHENDÍN POR FAIR PLAY.

Miguel Florido, del CB Alhendín, recibió una tarjeta verde por su conducta en un partido. El objetivo de esta tarjeta es premiar actitudes cívicas en el campo.

La Real Federación Andaluza de Fútbol potencia y trabaja para que el juego limpio y el fair play sean la dinámica habitual en todas sus competiciones. Éste fue uno de los principales motivos por el que en 2014 aprobó la creación de una tarjeta verde. Este reconocimiento, que conceden los árbitros en los encuentros, sigue vigente y un buen ejemplo del funcionamiento de esta iniciativa fue lo ocurrido el pasado 13 de enero en el partido que disputaron el CD UD Calahonda – Carchunafrente y el CB Alhendín, de Segunda Infantil Andaluza de Granada.

El choque, que terminó con un marcador de 4-0 a favor del Calahonda – Carchuna, se jugó en Motril. Durante los minutos de juego el árbitro, Alejandro Vinuesa, mostró tres tarjetas amarillas (dos a los locales y una al visitante). Pero al finalizar el encuentro decidió mostrar una tarjeta verde al jugador del CB Alhendín, Miguel Florido. El motivo que le llevó a realizar este acto, como puede leerse en el acta, fue el siguiente:

Por su buen comportamiento y buen hacer en pro del fútbol y del fair play, del desarrollo el encuentro corrigiendo a sus compañeros en lo que a incorrecciones por protestas se refiere, dejando de disputar el balón cuando salía del terreno de juego y su buen hacer en a lo que a las decisiones arbitrales se correspondía teniendo en todo momento un comportamiento ejemplar digno de alabanza”.

En palabras del joven jugador, actuó de esa manera: “Porque en varias ocasiones, a compañeros y rivales que estaban protestándole al árbitro, les dije que dejaran de hacerlo y que teníamos que ayudarle y dedicarnos a jugar a futbol que es lo que nos gusta”.  Miguel Florido se siente orgulloso, y afirma: “A ver si de una vez por todas se deja de protestar en los campos, tanto de los jugadores como del público, porque no hacemos ningún bien y son personas que se pueden confundir, como todas”. Según el jugador, el colegiado, al mostrarle la tarjeta verde, le aseguró sentirse muy orgulloso de él, y le animó a continuar en la misma línea porque así sería un buen jugador y llegaría muy lejos.

Tanto la actitud del jugador, como la decisión y explicación en el acta del colegiado, son un ejemplo del uso de las tarjetas verdes, así como un impulso más para seguir trabajando por la deportividad en el fútbol andaluz.

El comportamiento de Miguel Florido recuerda al que José María Alanís tuvo en un encuentro en la temporada 2003/04. El por entonces jugador del C.D. Siempre Alegres, de La Palma del Condado en Huelva, durante un encuentro del Campeonato Alevín de Andalucía, cometió un penalti que fue señalado por el colegiado. En ese momento, el público asistente comenzó a protestar por dicha acción, pero el jugador se acercó al árbitro y le extendió la mano, reconociendo que había sido penalti, y en ese momento todas las protestas cesaron. Por esta forma de actuar Alanís recibió primero el reconocimiento al Juego Limpio de la RFAF, y posteriormente de la RFEF al concederle ese año el Trofeo Zaballa.

Desde la temporada 2014/2015 ha estado en funcionamiento esta iniciativa impulsada por el entrenador Enrique Caballero, cuyo objetivo es premiar el comportamiento cívico en el terreno de juego o entre el público. Así, como ya escribió su impulsor en el proyecto Tarjeta Verde en el Fútbol: “La idea de la creación de la tarjeta verde surge con el ánimo de demostrar que desde la base podemos hacer mucho por nuestro deporte mediante buenas maneras que contagien al resto de personas”.

Algunas de las acciones merecedoras de esta tarjeta son la atención a un lesionado, no perder tiempo pese a ir ganando o actitudes positivas en el público. Este es el motivo por el cual, como ya expuso Caballero, la tarjeta verde tiene los siguientes beneficios: premia el momento de realizar la acción de juego limpio; es ejemplarizante; provoca una motivación en el jugador; aporta valores deportivos y humanos en el fútbol; educa y previene la violencia. Beneficios que forman parte de los objetivos de la RFAF en su esfuerzo por un juego limpio en todo el fútbol de Andalucía.

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