EL RETO SULAYR TENDRÁ QUE ESPERAR.

UNA INESPERADA AVERÍA EN EL VEHÍCULO DE APOYO FUERZA AL GRANADINO RAÚL ROMERO Y AL MALAGUEÑO IVÁN ORTIZ A DEJAR SU INTENTO A MITAD DE RECORRIDO. LO VOLVERÁN A INTENTAR PERO YA, EL AÑO PRÓXIMO.

No pudo ser por ahora. El malagueño Iván Ortiz (Club Hockey Alcalá) y el granadino Raúl Romero (Club Senderos de Andalucía) no pudieron ver cumplido su sueño de recorrer el Sulayr en menos de 50 horas. En el ecuador del desafío, una avería en el vehículo de apoyo obligó a los corredores a optar por abandonar el intento. Quedaba aún la mitad del recorrido y la situación, sin contar con apoyo logístico, hacía la empresa inviable. A pesar de todo, ambos están «muy contentos y satisfechos con la experiencia«.

Salieron el viernes a las 8 de la mañana. Todo transcurrió de inicio con un buen ritmo, que incluso en los primeros controles iban marcando tiempos de récord. Así, al llegar a la Rinconá de Nigüelas (kilómetro 34 de recorrido) llevaban un adelante con el rutómetro de una hora. Los dos permanecían juntos. El ritmo era el adecuado, la climatología también acompañaba y la ilusión de ambos estaba intacta. Era evidente. Mantenían el mejor ritmo posible. Y así, tras ocho horas y 10 minutos llegaban a Capileira con una hora y 48 minutos de adelanto sobre el horario previsto. Ya habían acumulado casi 68 kilómetros y un desnivel positivo acumulado de 2.530 metros.

No se les apreciaba fatiga alguna. Todo lo contrario: disfrutaban con lo que estaban haciendo. Ahora debían dar otro tirón hacia Trevélez y consiguen aumentar la ventaja con el horario del rutómetro en más de dos horas. Eran las 19:25 horas y habían cubierto 84 kilómetros en 11 horas y 25 minutos y un desnivel positivo acumulado de 3.445 metros. Era el momento de avituallar. Y de encontrarse con los primeros problemas.
Con noche cerrada tienen dificultad a la salida de Trevélez el sendero a seguir. Pierden tiempo. Y luego llegaron momentos de desorientación, lo que neutralizó todo el tiempo acumulado a favor. En un desafío tan extremo como éste, en distancias tan largas, cualquier aspecto puede pasar factura. Y así fue. A pesar de todo, de la noche adversa, ellos no perdieron la ilusión y las ganas por intentar remontar de nuevo el amanecer.

Cerca de las seis y media el vehículo de apoyo, conducido por el Secretario General de la FAM, Guillermo Fajardo, a la altura de la fuente del Espino, vuelve a contactar con ellos. Llevaban ya 126 kilómetros, 22 horas y 25 minutos de crono y 4.764 metros de desnivel positivo acumulado.

Pero lo no predecible ni controlable apareció. El vehículo de apoyo dijo basta. Una avería, y en una zona en la que la cobertura era inexistente, comienza a dar al traste con el reto. Mientras Guillermo Fajardo y ellos mismos intentan encontrar cobertura para llamar a una grúa,. El tiempo en contra se iba acumulando, aunque Iván y Raúl deciden continuar por si existiera alguna solución. A la altura del barranco del Riachuelo reciben la noticia de que la avería no tiene solución. Después de cerca de 148 kilómetros, en el ecuador del reto, y con más de 24 horas de carrera en sus piernas, optan por abandonar el desafío al no poder contar desde ese momento con el vehículo de apoyo –ropa, comida, bebida,…-.

«Gran experiencia»

La averia del coche de apoyo, les hizo cuesta arriba el poder continuar.

A pesar de todo, los dos deportistas andaluces están más que satisfechos con lo realizado. Iván Ortiz asegura que la experiencia «ha sido muy buena, mejor de lo que esperaba, con un buen ritmo. Cierto es que a la salida de Trevélez tuvimos problemas para encontrar la vereda, pero apenas se veían las señalizaciones porque estaban marcadas en el suelo. De noche es mucho más complicado, pero aún así íbamos bien, con ilusión y ganas de conseguirlo. Lo que sucedió después es una factor que no se puede controlar«.

Raúl Romero, por su parte también se mostraba más que satisfecho. «Compartir la experiencia, 24 horas corriendo con Iván ha sido increíble. En estas pruebas tan largas te tiene que venir todo de cara para que se pueda cumplir con el objetivo. Pero pueden pasar muchas cosas: un esguince, un desfallecimiento, una desorientación o que se averíe el coche de apoyo, como nos ha sucedido. Pero sí, ha sido increíble«. Raúl se ha topado con la mala suerte de la logística tanto en agosto como ahora. Pero aventura que «lo intentaré de nuevo, pero ya el año que viene«.

Iván también se ha quedado con la espina clavada. «Ya estoy buscando fecha para intentarlo de nuevo. Es posible que no dentro de mucho la FAM anuncie de nuevo que el ex campeón de España de Carreras por Montaña reta de nuevo al Sulayr y a esa meta de hacerlo en menos de 50 horas».

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