LO QUE SE VE DESDE EL SECTOR B.

DEFRAUDÓ EL GRCF A SU AFICIÓN QUE ACUDIÓ EN MASA A LOS CARMENES PARA VER UNA VICTORIA Y SE MARCHO COMO ANTAÑO, CABIZBAJOS Y SIN EXPLICARSE TAN POCA CAPACIDAD DE VARIACIÓN EN SU DISCURSO FUTBOLÍSTICO.

Mucho ruido y pocas nueces, que es tiempo de este buen fruto, lo que ha deparado el choque entre los dos equipos menos goleadores de primera, y con razón, ya que el espectáculo que ofrecieron Granada CF y Racing, ha sido una especie de dejavú. Por momentos parecía que lo visto sobre el terreno de juego era uno de esos muchos partidos de Segunda B que hemos tenido que sufrir durante tantas temporadas, ante tan poca intensidad y tantísima imprecisión. Era tan grande el parentesco que hasta apareció la mítica tablilla manual, para los cambios y el tiempo añadido.

No estaban sobre el césped ni Gustavo, ni Lucena, que bien podía disfrutar de minutos, ni los Garrido, ni los Huegun, ni Jara, de nombre Nacho ya que el argentino, de nombre Franco que estaba en el banquillo, tampoco entró a pesar de quedarse Fabri una vez más con solo dos cambios, como hace tiempo permitía el reglamento.

Hasta el marcado, con 0-0 final y que tiene ya varias jornadas la hora rota, bien podía haber sustituido lo de Racing, por Villanueva de algún lugar, como antes. Hasta hubo problemas con seguidores racinguistas que estaban en tribuna, pero sin incidentes, como antes.

Geijo no llega a un centro de Siqueira en la primera mitad. Foto: Baldomero

Menos mal que muchas otras cosas eran de Primera División, como la afición que dicho sea de paso, se conforma con poquito para responderle al equipo, lleno absoluto, y ganas de fútbol, pero solo en la grada, tras una victoria en el Pizjuán que ilusionó a cualquiera. El colegiado que por primera vez esta temporada en Los Carmenes, paso inadvertido e hizo correcto su trabajo, aunque tampoco es para ilusionarse.

Antes de empezar con el partido que dio poco de sí, unos tirones de orejas a los responsables, de las colas en la entrada al estadio, siempre según que sectores. Otro para la otra oreja a los mismos responsables que convierten la evacuación del estadio en un suplicio para los aficionados, ¿para qué sirven las puertas rojas en el sector B que dan a la explanada del Palacio?, parece que para nada. El tema de ocupar la escaleras de acceso a las localidades sigue siendo un suplicio para quien no llegue con tiempo,¡ que vuelva el acomodador!.

En lo meramente deportivo el equipo defraudo a los allí congregados, se esperaba un GRCF, con mordiente, intensidad y la intención de llevarse el partido desde el primer minuto, pero no fue así, y la grada intuía el desastre, ¡otra vez hemos desperdiciado la primera mitad!, se escuchaba a lo lejos. Y es verdad, nos quejamos de los goles que recibimos cuando salimos fuera, pero es que nos reciben de uñas, y aquí somos pelín tímidos. Funcionó en los primeros minutos la conexión de la banda izquierda entre Benítez y Siqueira y pudimos ver las mejores acciones del partido. Geijo no llegó a un servicio de Siqueira, y Uche en otra similar en el segundo palo la envío fuera. Antes lo había intentado el nigeriano desde fuera del área pero sin convicción. Benítez regalo una carrera descomunal contra todo el Racing, que termino en falta peligrosa, y aquí termino su aportación para el equipo, como terminaron las ocasiones de peligro de los rojiblancos. Del Racing, apetecía ver a Munitis, Koné parecía un buen incordio para nuestra defensa, y Adrián, el hijo de Michel, el que toco sus partes a Valderrama, se movía bien por el centro del campo y tapaba con criterio a Fran Rico, que no consiguió durante el tiempo que estuvo en el terreno de juego llevar el ritmo del partido. Se lesionó y entro Martins, que recuperado de su lesión, hizo una segunda mitad de luces y sombras.

Tras el descanso, que por cierto, pareció durar mas de la cuenta, el GRCF no encontró la manera de perforar la portería racinguista y ocasiones no faltaron en especial para Geijo que no tuvo su día. La primera fue un centro suave de Martins, tras una buena jugada donde pudo disparar el luso,  y su remate de cabeza terminó fuera, al elegir posiblemente la opción equivocada. Abel desde fuera del área lo intento, pero su potente disparo lo repelió bien el meta cántabro. Se marchó Uche, envuelto de una pitada monumental, y entro Ighalo para dejar mal al nigeriano y a quien lo pone de titular ya que en el poco tiempo que estuvo sobre el césped ofreció mucho más, como un balón al espacio sobre Geijo que este con todo a favor envió al palo. Martins lo intento desde fuera del área, pero el equipo no podía romper a un Racing, de Cúper, que se defendió bien y complico mucho las cosas a la defensa rojiblanca. Todavía en la retina el recorte de Roberto a Koné al comienzo que casi provoca algún colapso cardiaco en la grada, intensificado con un lejano disparo de Adrián que lamió el travesaño de la portería de Roberto. De las últimas ocasiones un centro de Siqueira, fue rematado entre Ighalo y Geijo a las manos del meta rival, Toño. Ni la expulsión de Nahuelpan ayudó al no quedar tiempo para más.

Al final mal partido que deja señalados a ambos equipos por sus carencias, en especial a los rojiblancos que tenia una ocasión de oro para salir de la zona de abajo y no la aprovechan, demostrando que el triunfo en Sevilla fue un espejismo. Mal en el juego, mal en la reacción desde el banquillo, y además sin realizar todos los cambios, cuando hombres como Abel Gómez y Dani Benítez parecían pedirlo con mucha antelación. Se marchó con protestas desde la grada el mister. El Racing se lleva un punto que debe saborear, aunque más de uno pensara, con algo más, se podían haber llevado los tres puntos a la orilla del Cantábrico.

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